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PERFIL
DEL JOVEN EMPRESARIO A NIVEL NACIONAL
Este estudio nos va a permitir sacar muchas y variadas conclusiones
que nos ayudarán sin duda alguna a conocer mejor a nuestros
empresarios y emprendedores, y con ello podremos, consecuentemente,
mejorar la atención y servicios que desde las Asociaciones
de Jóvenes Empresarios y desde la Confederación Española
de Asociaciones se les prestan. Hemos pretendido identificar no solamente
al joven empresario sino también los aspectos sobre los que
se puede actuar para mejorar su competitividad.
En primer lugar debemos felicitarnos pues la creación de
empresas por parte de los jóvenes empresarios españoles
sigue aumentando a un ritmo considerable, si bien todavía
está lejos del volumen que sería deseable. A ello ha
contribuido la concienciación por parte de las administraciones
públicas de la importancia que tiene la creación de
empresas como motor de desarrollo del país y del papel de
las empresas como creadoras de riqueza y generadoras de empleo. Por
otro lado la inminente introducción de la moneda única
ha obligado a ponerse al día a un buen número de empresas
españolas, tanto en sistemas de información como en
conocimientos para poder ser más competitivos en un mercado
cada vez mayor y más globalizado, adaptándose a las
nuevas tecnologías de la información. En este aspecto
los jóvenes empresarios no sólo no se han quedado atrás
sino que han liderado las nuevas tecnologías y se han incorporado
a ellas de forma mayoritaria.
De este estudio podemos entresacar algunos
datos, a modo de resumen, que son importantes y dignos de tener en
cuenta:
En primer lugar y en función de los datos obtenidos observamos
que la edad de los empresarios se distribuye de forma equitativa
entre los 26 y 40 años, situándose la edad media en
los 32 años.
A la hora de emprender una actividad por cuenta propia, todavía
se observa un desequilibrio importante en cuanto al número
de hombres y mujeres que deciden dar el paso de crear su empresa,
aunque esta diferencia va disminuyendo gracias a que la mujer se
está incorporando cada vez con más fuerza al mundo
laboral tanto por cuenta ajena como propia.
En cuanto al estado civil ninguno predomina claramente de forma
que se pueda considerar un rasgo característico o diferenciador
del joven emprendedor, sino que en la actualidad existe una igualdad
entre los empresarios casados y solteros.
La formación, por el contrario, si es un factor que desempeña
un papel importante entre los jóvenes empresarios, pues este
indicador sumado a la experiencia profesional previa a la creación
de la empresa así como al conocimiento de idiomas, son aspectos
que pueden marcar de forma importante el futuro de la empresa.
Es importante destacar que de forma mayoritaria los jóvenes,
antes de constituir su empresa, partían con una experiencia
profesional previa, fuese por cuenta ajena o propia, que les permitió adquirir
unos conocimientos y experiencia importantes para su desarrollo posterior
como empresarios.
En el momento de escoger la forma jurídica de la empresa,
el joven empresario se decanta mayoritariamente por las Sociedades
Limitadas, debido a que estas comportan en un menor desembolso económico,
siendo el capital social mínimo para su constitución
de 500.000 ptas. También, se dan las figuras del empresario
individual o profesional, trabajador autónomo y sociedad anónima,
pero en menor medida. Un porcentaje muy elevado de estas empresas
se encuentran agrupadas en el sector servicios.
Un rasgo que sí es característico del perfil de las empresas
de los jóvenes empresarios, es que se trata de pequeñas empresas,
lo cual condiciona su ámbito de actividad, no abarcando, en muchos de
los casos, más que su propia Comunidad Autónoma. Es de destacar
sin embargo que, con relación a estudios anteriores, se observa que
las empresas de jóvenes empresarios salen cada vez con más frecuencia
y con mayor éxito de su ámbito de actividad tradicional para
conseguir vender sus productos o servicios a un mercado cada vez mayor.
En cuanto al tiempo de constitución de la empresa un porcentaje
muy importante tardó entre uno y seis meses en constituir
su empresa, tiempo a todas luces muy dilatado y que en muchas ocasiones
puede provocar problemas financieros al emprendedor.
Las contestaciones a la pregunta sobre la antigüedad de la
empresa, como era de esperar en empresas de jóvenes empresarios,
nos indican que de forma mayoritaria son de muy reciente creación
puesto que en un porcentaje que no llega al 11% sobrepasa los seis
años. Este dato es de significativa importancia por lo que
supone de mortandad de las pequeñas empresas en nuestro país.
En cuanto al número de socios que forman la empresa los datos
obtenidos reflejan que de forma abrumadora son entre uno y tres las
personas que constituyen inicialmente el proyecto empresarial.
Las preguntas sobre los empleados que trabajan en las empresas de
jóvenes empresarios si han arrojado alguna diferencia con
relación a los estudios de años anteriores. Respecto
al número de empleados la mayoría de los empresarios
tienen entre uno y cinco empleados en su plantilla que son, en un
número muy importante, fijos y que tienen una edad que oscila
entre los veinte y los treinta y cinco años mayoritariamente.
También se aprecia que los trabajadores hombres superan de
forma considerable a las mujeres si bien es cierto que está aumentando
gradualmente el número de mujeres contratadas.
Los motivos que argumentan para haber constituido la empresa los
jóvenes empresarios consultados son muy variados así como
las fuentes de información que utilizaron para poner en
marcha su proyecto empresarial.
Al ser pequeñas empresas su financiación viene condicionada
por una pequeña inversión aportada por los socios que
no suele superar los cinco millones, obteniendo este capital indistintamente
a través de recursos ajenos o propios, o bien a través
de ambos.
En cuanto a las nuevas tecnologías los jóvenes empresarios
en su mayor parte están conectados a Internet y poseen correo
electrónico, si bien un porcentaje todavía pequeño
realiza comercio electrónico.
Debemos observar también que el número de horas que
el joven empresario dedica a su empresa supera ampliamente las diez
horas diarias, siendo más del 85% los que le dedican entre
diez y doce horas diarias a la empresa. También debemos destacar
que el número de días de vacaciones de que disponen
estos empresarios raramente supera los quince al año.
De igual forma se aprecia que el joven empresario realiza numerosos
viajes desplazándose con mucha frecuencia con el objetivo
de localizar clientes o proveedores, participar en ferias, realizar
entregas y en definitiva dar a conocer su producto o servicio.
Para
finalizar, en el capitulo de Calidad se observa que son todavía
pocas las empresas de jóvenes empresarios que han apostado
por la implantación de algún sistema de Calidad, si
bien se detecta que, en relación a otros estudios anteriores,
existe una mayor preocupación por este tema y cada vez son
más los empresarios que ven en la implantación de un
sistema de calidad un elemento diferenciador con respecto a su competencia.
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